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Mostrando las entradas etiquetadas como episodio sonámbulo

Conexiones

Holden habla de sus niños y todos nos echamos a llorar Salinger, el huraño, da en el clavo concediendo un marco común de la sensibilidad humana --------------------------- En la orilla del río de Heráclito viven pequeños seres recíprocos que constituyen la subjetivización del tránsito. Si nap sis chapoteando en el agua, paradigmas que modifican el curso del universo. Levedad, random , caos --------------------------- Estas noches me despierto con violencia y un tipo cadavérico tirita de hipotermia a los pies de mi cama No lo conozco, no sé quién es Pero sus ojos rodeados de pánico reclaman algo al sonámbulo y esa desesperación precede a un grito fugaz y visceral que se pierde en la eternidad de la noche

Bob y yo

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foto: http://www.lynchposters.com/images/TP-Bob-Flyer.jpg Unos días después de terminar Twin Peaks me levanté una mañana recordando haber pegado un puñetazo al espejo de la habitación. En una excepción brutal que sobrepasaba los límites de mi actividad nocturna los reflejos del sueño fueron idénticos a los reflejos de la realidad. Me incorporé y vi a Bob sonriendo iracundo a un palmo de mi cara. Fue de inmediato cuando salté de la cama aterrado y golpeé el espejo de la pared con el puño de la mano derecha, ni tan fuerte como para romperlo ni tan despacio como para sentir compasión alguna por el sujeto que se burlaba imitando mis movimientos en el otro lado. Todo ese día evité los espejos temiendo reflejar un individuo extraño, de largo pelo ceniciento y risa sardónica. Twin Peaks había trascendido, dejaba de ser una creación artística (y sobre todo cómica), se había convertido en la pesadilla fatal del sonámbulo, el horror de los espejos que se aborrecen, la cobardía para hacerlos añ...

Guardián

Hoy es la tercera noche como guardián. No sé si aguantaré mucho más, es agotadora esta actividad. El catalizador y el proceso se basan en la lámpara de la mesita de noche. Algo sucede a tal hora, en un sueño tal vez. Me incorporo y ciego de sueño pulso el interruptor de la lámpara azul. Entonces alguien me pone una pistola en la sien y me dice: "Anda, a entretener a los niños". Suspiro sumiso cansado, como en cada episodio sonámbulo, me entrego a la labor de diseñar sonrisas, a dibujar caballitos y estrellas de mar en la pared, a recorrer con las manos el gotelé simulando un hombrecillo con los dedos índice y corazón, a asustarlos con la repentina luz que salta ¡tic! y atenua la oscuridad de la habitación. La primera noche me sorprendí cantando una canción infantil, por supuesto inventada sobre la marcha. No sé de donde sale esa extraña creatividad maternal. No sé dónde acabará esto. Es agotador. Armo estruendo, abro y cierro constantemente los cajones, busco juguetes, libros...

Maracanda y yo

Normalmente tras una larga noche de fiesta y borrachera en la que se suceden múltiples acontecimientos te despiertas en tu cama (o donde sea) con la sensación de no recordar muy bien qué exactamente pasó. Entonces le das unos minutos a tu cerebro para que se adapte al nuevo contexto que sobreviene al sueño y que así los recuerdos empiecen a fluir. Eso es lo que hice esta mañana. No había salido de fiesta pero sabía que por la noche había tenido actividad como sonámbulo. Una de esas noches en las que algo, que no soy yo, se lo pasa pipa a costa de mi cansancio y de mi mismo. Ya con los ojos abiertos pensaba qué podía haber hecho mientras no era yo. Busqué pistas en el desorden de la habitación, algún objeto roto, algo cambiado de lugar, luces encendidas etc. Entonces un ínfimo recuerdo me asaltó: había escrito algo en el móvil. No era la primera vez y no creo que sea la última que escribo algo totalmente dormido, tanto en el móvil como en papel. Con trabajo (y con intriga y emoción) cog...

Otra espiral

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En uno de sus diálogos de madrugada explicaba al Incorpóreo de turno sus mecanismos para evitar las andanzas en sueños. En esa ocasión, en el mundo oscuro, consciente, antes de dormir, pegaba un papel a la parte de atrás del móvil especificando el procedimiento a seguir cuando saliera de si mismo. "No pasa nada, estás soñando, vuelve a dormirte" Comprometido a su cita, a las cuatro o cinco de la madrugada una acción del reino de lo onírico lo sacaba súbitamente del sueño estático y lo metía en la (primera) dimensión paralela de su vida. Como si fuera una rutina laboral consultaba la pantalla brillante del aparato con el primitivo propósito de registrar la hora del cambio ignorando el mensaje que su espejo en el mundo oscuro había colocado expresamente para él. Entonces empezaba a relacionarse y reñir con los Incorpóreos. Ellos lo buscaban, lo provocaban sabiendo que su embriaguez no lo mantendría callado. Él se enervaba, discutía, se burlaba, se moría de risa. Los diálogos co...