Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como ciudad

Borrador

Imagen
Nunca más volveré a pisar Barcelona, ciudad enigma, fantasma que siempre he ignorado en el pensamiento y en mis sueños. Hoy voy a Valparaíso, a Buenos Aires, Toledo, Cuenca, Nueva Orleans, Venecia, Chicago, Sarajevo. Cosmopolita exquisito, sólo me valen los adoquines de las calles como las de esa ciudad andante y reflexiva -Estrasburgo- Me valen algunos parques, las azoteas, algunos puentes, las tiendas pequeñas sin letreros y sin hilo musical, las bicicletas demodé y las estaciones de tren, esas cavernas en penumbra de las urbes. Rural acérrimo, pero cansado de pisar la grava y los senderos, de mirar el pueblo -desde lejos, in situ, como se mira el mar con los prismáticos- así camino yo por mis días. El hastío descansa intermitentemente. Entre lunas sigo andando. Entre el hormigón y la floresta.

Sozinho pelas ruas

Imagen
En avenidas polvorientas coronadas de árboles de jacaranda la mirada de los azulejos rotos se refleja en otro océano, el símbolo de la inve rsión radical en la que me mezco. El otoño que no ha de llegar constituye una pérdida insignificante en el balance próspero de tantos pasos, kilómetros, sueños, miradas. En las pequeñas calles, esas tan quietas que la canícula tumba a los hombres sobre sus sillas de plástico o adormece el sonido de las radios y silencia los pasos del que camina. Cuando cae la tarde, y los carteles reclaman juegos para reconstruir un país con los brincos de sus niños, yo sólo tengo sentidos para caminar y beber sin esfuerzo todo lo que me ofrece este verano expuesto hacia mí como una ofrenda . Con la mente abierta y con suelas en los zapatos y sangre en la s venas y la mir ada al frente el miedo y el hastío se diluyen en el aire como un vapor de alcohol o un cielo nublado que se desvanece incólume , d igno. He muerto hacia atr...

Aniversario difuso

Imagen
Jamás pretendí que mi indiferencia se volviese un monstruo pesado incapacitándome para infinidad de acciones, especialmente para el olvido. Nunca vi más allá de los pasos lógicos, casi nunca más allá del humor con intermitencias o los días en que el frío era un estorbo para la poesía. Ya a destiempo vivo en la ciudad sin sueño donde todas las noches eran promesas que nunca creí y los perros andaban solitarios como vagabundos budistas por las calles sin tráfico y las colinas. Con tristeza volvían sus ojos amarillos para contemplar por un instante la bella ciudad ardiendo entre la bruma. Lhasa de Sela___Is anything wrong

L i s b o a

Parecer ser que lo único que suena bien, en el sentido de que suena a azul y suena a atlántico y suena a brillo y suena a libertad, y, en definitiva, a mar, parece digo, que sea esa palabra tan aterciopelada. Esa palabra fresca, desnuda pero también exhuberante, frondosa, amable, azul, azul cobalto, azul celeste, azul nocturno, azul niebla, azul ópalo, azul tirando a índigo, azul aciano paleta de Vermeer, azul mar de luna de Munch, azul de ultramar. Está esperándonos la palabra, digo, para ir de la mano de la primavera, para ir todos, los vivos y los muertos, los animados y los inanimados, para transitar por el tiempo de sol como un grupo de amigos bellos y felices que no necesitara siquiera jactarse de la belleza ni de la felicidad, y como si alguien ulterior, un narrador quizás, contase sin muchos detalles cómo vamos recorriendo una ciudad al amanecer y al atardecer y cómo en las horas medias nos acurrucamos en los cafés o sacamos fotos a las flores o flores a las fotos o miramos l...

Los ángeles de mi imperio

Como siempre fui feliz sin saberlo en una ciudad de cuatro letras Fui rescatado de la trampa-tentáculo del tiempo y allí encontré, dislocada, la grava de otros caminos lejanos (allí también fui joven) Las cigüeñas bruñían con elegancia un cielo tapizado de salmones Ahora que ha pasado el tiempo y algunos dondes ya no me salvan los lugares sino las personas Vivo para ser rescatado justo donde las oportunidades dejan de serlo Vivo en ciudades donde se sigue escribiendo la historia de un mundo roto e imparable Camino entre poemas y grava Amo a los ángeles protectores de mi imperio

Año nuevo

Ahora vienen las ciudades y nosotros El reverso de la vida en la arena y los campos Llega la distancia, el ruido, el silencio impertinente del tiempo que ha pasado y no volverá No importa, pregunta lo que sea, yo quiero compartir contigo la mirada perpleja que tengo sobre el mundo Audio: Año nuevo___Vetusta Morla

Sucedáneos

Imagen
Hace mil años, cuando llegué a esta ciudad, me sentí abrumado por la inexistencia. Si no existe, nada existe. Y realmente no existía. Vi que la orografía determinaba mis ánimos. Sentí que podía tocar el horizonte árido y serpentino con la punta de los dedos, alcanzar los cerros ralos y borrarlos de una bofetada que devolviera su porción de azul marino al cielo azul celeste. La ciudad era, y es, un recinto absurdo y desolador, un circuito de risa que en media hora podría recorrer si aceptase hacerlo tragándome la pesadumbre de visualizar un travelling de lo baldío. No es sano correr con los ojos cerrados. Hoy ya casi da igual. El mar no está, no lo percibo en los pulmones. Ni en la distancia siquiera. Pero todo tiene arreglo en estos tiempos. No hay mar, no, un capricho de Pangea cuando se desperezó hace algunas eras. No siento nada, ni las vibraciones de su oleaje, ni su espuma, ni sus atardeceres, pero tengo la suerte de tener el tráfico siempre que lo necesito. Un sucedáneo fácil. ...