El deseo
Núria me decía que es preciso volver a aprender lo que sabíamos, regresar a lo básico, a aquellas cosas sencillas que alguna vez nos hicieron felices. Juan Cruz Urge vivir en otros lugares y en otros momentos, conjurar las espinas de la lluvia en la oficina, las arboledas, los ríos, las batallas en el corazón de la poesía y en los libros. El deseo de viajar dentro de mí, el deseo, sustenta esta trampa tan legítima y dignificante, tan humana. El resto es reconocer lo simplemente minúsculo, aceptar el ruido atronador y breve dentro de este silencio infinito, aprender a mirarse de una vez en los espejos.