Entradas

Agraciado

Me conforman vuestras miradas, la risa que me regaláis cuando hago el tonto para vosotros. Soy vuestra paciencia, el tiempo que cedéis, la libertad compartida, el cien por cien de vuestros silencios. Temo un mañana en el que el desayuno me encuentre a solas con vuestra ausencia. Ese augurio fatal. Vivo porque me miráis. Sigo, porque vuestra ubica presencia me lanza directamente a la vida.

Testigos

Imagen
The girl - Laurent Perez del Mar El océano me llevó a tu isla, salvavidas, cautiverio, vientre. Subí a lo alto y vi mi propia perdición, el bucle de cielo y mar, arena y tiempo. Me salvaste, otra vez, y juntos yacimos noche tras noche bajo la única luz de la luna, el brillo mutuo de nuestros ojos. Sobrevivimos a las mareas y a los sueños. De mirar estrellas fecundamos la playa y el mar volvió a traer: fragilidad, fuerza, conocimiento. Ese mar, que repone lo que se lleva, finalmente nos llevó también a nosotros. Ignota, la costa espera a nuevos náufragos, en una playa sin luna, en una isla en espera de testigos.

Ocasiones

Un baño en río limpio Un mensaje en las nubes Un despertar en abril

Haciendo cosquillas al pasado

Imagen
Tu voz modifica el momento y el paisaje. El dibujo fino de la luna en el cielo de metal. La seducción tras la ventana, el aire, la raza de los árboles... Busco y busco en mi índice de recuerdos donde -pensaba- no había más que inviernos. Ahora emerge una isla en la cuadrícula exasperada de nuestra historia. Y en esta atmósfera, entre un bosque de pinos y el mar al fondo, como una promesa, salta un interrogante sin eco, sin réplica: ¿cómo me has traído hasta aquí?

La libertad, poema de Joan Margarit

Es la razón de nuestra vida, dijimos, estudiantes soñadores. La razón de los viejos, matizamos ahora, su única y escéptica esperanza. La libertad es un extraño viaje. Son las plazas de toros con las sillas sobre la arena en las primeras elecciones. Es el peligro que, de madrugada, nos acecha en el metro, son los periódicos al fin de la jornada. La libertad es hacer el amor en los parques. Es el alba de un día de huelga general. Es morir libre. Son las guerras médicas. Las palabras República y Civil. Un rey saliendo en tren hacia el exilio. La libertad es una librería. Ir indocumentado. Las canciones prohibidas. Una forma de amor, la libertad.

Desde el escritorio

Desde el escritorio la llamada de la gaviota envía el pensamiento a lugares lejanos. Puertos de mar y de luz en los que el hombre podría por fin encontrarse a sí mismo.

Naufragios

Los recuerdos son las tablas de esta balsa a la deriva. Llueve ahora, a veces arrecia el viento. Intento ver con buenos ojos la barriga hinchada en la vela, los crepúsculos que llegan, las brillantes precisiones en el cielo. Voy, en calma, hacia la isla a mediodía. Allí me espero a mí mismo, en los naufragios remotos de la posibilidad.