Cómo entender la pregunta de la realidad, aquí, dentro de esta escafandra oscura. Me han adelantado los años, lo sé. En el mar, las olas rompen a desmano, donde ya no puedo llegar. Alguna vez coroné ese pico, pero no era yo... Confiaba en salvarme, el camino parecía largo y lleno de promesas. Hoy, las nubes al atardecer forman interrogantes sobre la playa. Algunos objetos perdidos: Un reloj de pulsera. Un caballito del rancho de Playmobil. Un examen de historia. Unas gafas de sol graduadas. Varias sudaderas favoritas. Un ligamento cruzado. Trenes y algún autobús al sur. La bicicleta roja de la infancia. Amores variopintos, amistades desidiosas. Otras gafas de sol. La forma de comunicarme. El libro de Pedrito. Los aullidos, el olfato, las penúltimas gafas de sol, las estaciones del año.
Mi poesía hoy es vuestra piedad mañana Olvidadme por favor cuando no sea yo Porque no tendré piedad, ni siquiera poesía Me iré a la infancia más infeliz y justiciera Y no atenderé a vuestras razones sin sentido ¿Quién tiene la culpa de todo esto? Ni yo ni vosotros El azar caprichoso, la indecencia del existir La carrera que termina sórdida y triste Cómo se va encogiendo la vida Qué terrible vida sin vida
En dos brazadas limpié el agua En un suspiro encerré el aire -el disfraz caústico, todo lo que no soy yo- Me equivocaba conmigo, basta una camiseta limpia y un poema para estirar el alma, extender la paz, y dejarse ir Atrás quedan esos años catódicos donde traté y no supe entender la soledad Hoy cruzo la línea Soy discretamente libre Ígneo Puro Radical
Comentarios
y del dicho al hecho, hay un trecho.
mua!