Hace mil años, cuando llegué a esta ciudad, me sentí abrumado por la inexistencia. Si no existe, nada existe. Y realmente no existía. Vi que la orografía determinaba mis ánimos. Sentí que podía tocar el horizonte árido y serpentino con la punta de los dedos, alcanzar los cerros ralos y borrarlos de una bofetada que devolviera su porción de azul marino al cielo azul celeste. La ciudad era, y es, un recinto absurdo y desolador, un circuito de risa que en media hora podría recorrer si aceptase hacerlo tragándome la pesadumbre de visualizar un travelling de lo baldío. No es sano correr con los ojos cerrados. Hoy ya casi da igual. El mar no está, no lo percibo en los pulmones. Ni en la distancia siquiera. Pero todo tiene arreglo en estos tiempos. No hay mar, no, un capricho de Pangea cuando se desperezó hace algunas eras. No siento nada, ni las vibraciones de su oleaje, ni su espuma, ni sus atardeceres, pero tengo la suerte de tener el tráfico siempre que lo necesito. Un sucedáneo fácil. ...
Comentarios
es así,tio, y es horrible...es muy duro
unbeso
mientras tanto...
y si, claro q estoy dispuesto a participar en lo q me has comentado, cuando digas, colgaré un anuncio en mi blog para quien quiera sumarse... podría ser cuando cumpla 1 mes de la nueva ofensiva... por ejemplo
saludos!
es un decir: hola, aquí estoy.
pam.
the strokes - what ever happened?
"i wanna be forgotten,
and i don't wanna be reminded..."
(more or less) xD
un abrazo!!
Me pusite tristona...besos
Una de las peores enfermedades que podemos padecer junto con la ELA, no sólo por nosotros tambien por toda la gente que nos rodea. Dura, muy dura
Muak
Besuuusss
siento mis ausencias, pero mi novia me ha robado el portatil para un trabajo dela uni. me lo volvera a robar asi que por ahora aprovecho