Hace mil años, cuando llegué a esta ciudad, me sentí abrumado por la inexistencia. Si no existe, nada existe. Y realmente no existía. Vi que la orografía determinaba mis ánimos. Sentí que podía tocar el horizonte árido y serpentino con la punta de los dedos, alcanzar los cerros ralos y borrarlos de una bofetada que devolviera su porción de azul marino al cielo azul celeste. La ciudad era, y es, un recinto absurdo y desolador, un circuito de risa que en media hora podría recorrer si aceptase hacerlo tragándome la pesadumbre de visualizar un travelling de lo baldío. No es sano correr con los ojos cerrados. Hoy ya casi da igual. El mar no está, no lo percibo en los pulmones. Ni en la distancia siquiera. Pero todo tiene arreglo en estos tiempos. No hay mar, no, un capricho de Pangea cuando se desperezó hace algunas eras. No siento nada, ni las vibraciones de su oleaje, ni su espuma, ni sus atardeceres, pero tengo la suerte de tener el tráfico siempre que lo necesito. Un sucedáneo fácil. ...
Comentarios
eso de ponerle letra a una canción instrumental está muy muy guapo.
lo que me resulta complicadísimo.
un abrazo jarto (aún no me has dicho qué significa)
unabrazo
pd: tengo una propuesta deshonesta para realizarte, póngase usted en contacto conmigo en spencebcn@gmail.com
si me dejas el msn ahí mejor ;)
Ademas, te recuerdo que tenia fotolog, eso es el infierno para alguien que quiere que lo tomen en serio
Estaba un poco en extasis cuando escribi el texto y supongo que se me olvido explicar mejor esa parte
Pues no he desaparecido, es que se me olvido comentar q tambien se me estropeó el ordenador!! xD
Aqui hace un frio d emil demonios, si. No sales hoy?
Gracias x las canciones!!Molan!!
Muax