8 nov. 2012

FAULKNER


Hay algo, muy poco, de lo mío,
muy puro,
y mucho de todo lo que me es
ajeno.
Vive ahí la descripción poética
de la luz, de lo universal,
eso que comparto con otros
y que también es mío.
Vive el deja vu de las sensaciones
puestas por escrito
pero también la extrañeza
de lo insignificante,
-el registro del detalle-
el esfuerzo salvaje por plasmar
que al final se ha vuelto
algo inmortal, digno de quedarse
en el pergamino de lo imperecedero,
en la Literatura.