La naturaleza de la mente


"Pese a ese rechazo general y casi absoluto de su existencia, a veces aún tenemos vislumbres pasajeras de la naturaleza de la mente, quizás inspiradas por alguna composición musical que nos induce a la exaltación, por la serena felicidad que a veces experimentamos en la naturaleza o por la situación más ordinaria de la vida cotidiana. Pueden presentarse mientras vemos caer lentamente los copos de nieve o elevarse el sol sobre la cima de una montaña, o al contemplar un rayo de sol que cae en una habitación de una forma misteriosamente emotiva. Estos momentos de iluminación, paz y serenidad nos ocurren a todos y se nos quedan grabados de un modo extraño.

Creo que a veces medio entendemos esas vislumbres, pero la cultura moderna no nos proporciona ningún contexto ni marco de referencia en el que podamos comprenderlas. Peor aún: en lugar de estimularnos a explorarlas más a fondo y a descubrir de dónde proceden, se nos dice de diversas maneras, tanto evidentes como sutiles, que no les hagamos caso. Sabemos que nadie nos tomará en serio si pretendemos hablar de ellas, de modo que relegamos al olvido las que en verdad podrían ser las experiencias más reveladoras de nuestra vida si supiéramos cómo comprenderlas. Este es quizás el aspecto más oscuro e inquietante de la civilización moderna: la ignorancia y la represión de quiénes somos en realidad"

El libro tibetano de la vida y de la muerte___
Sogyal Rimpoché

El ahora


Tanto tiempo sin ver un cielo estrellado hizo de mí un bárbaro sin sentido. Probé la falsa libertad... y en un despecho la desenmascaré.

Ahora prefiero la cruel verdad, manifiesta alrededor.

La silba el viento en los árboles del monte, la perfilan las olas resbalando en el plato de arena, la esconde el silencio de la plaza en el pueblo.

Perteneces al ahora y en el ahora te quedarás

Mi sueño de Europa


"Aún más problemático me parece el último de los grandes acontecimientos que van a celebrarse este año: el descubrimiento de América por Colón. Las consecuencias de ese descubrimiento -si es que fue tal cosa- tampoco admiten diminutivos: se exterminaron pueblos, se destruyeron culturas avanzadas. En nombre de Cristo se asesinó, se torturó y se saqueó. Los supervivientes se vieron reducidos a esclavos privados de derechos. !No hay nada que celebrar¡

[...]
El hombre blanco solo cuenta sus muertos, no los de los demás. Sólo tolera sus propios criterios. Desde que la doctrina cristiana ha ido perdiendo agresividad, la nueva oferta del hombre blanco se llama democracia. Se trata de un artículo para la exportación. Que se ofrece gratis. Con él y su complemento, la economía libre de mercado, el hombre blanco pretende hacer feliz al mundo entero. Pero nuestro comportamiento de cara a los estados del Tercer mundo se basa en la explotación, y francamente es un mal ejemplo. Donde la miseria es la tónica de cada día, se hace difícil pavonearse con catálogos de derechos humanos impresos a todo color. Hacer propaganda de nuestro ordenamiento democrático en las chabolas de Calcuta o Río de Janerio sería burlarse de la miseria que impera allí.
[...]
La humanidad ha vendido su alma una vez más a una verdad única en la que hay que creer por fuerza. Y esa verdad dogmática, proclamada a bombo y platillo nada más acabar la guerra del Golfo, será la clave del nuevo orden mundial. Ni hablar de una tercera vía. Están prohibidas las utopías.
[...]
Pues bien, mi sueñecillo de Europa empieza con una ceremonia fundacional en la que, nada más empezar, se alivia la carga de los estados del Tercer Mundo condonándoles la deuda externa [...] Además, los miembros se muestran dispuestos, en pro de un nuevo orden económico mundial, a garantizar a los países del Tercer Mundo, ahora libres de deudas, igualdad de oportunidades a la hora de competir en el mercado, para que su fe infantil, recién adquirida, en la economía libre de mercado no salga perjudicada.
[...]
Mi sueñecillo se hace cada vez más bonito: ahora hasta resulta que todos los estados de Europa unida deciden renunciar, de la noche a la mañana, a sus masivas exportaciones de armas. Nunca más se emplearán las innovaciones de la tecnología para obtener beneficios.
[...]
Pero mi sueñecillo no se ha acabado aún. En él, la cultura no es un asunto reservado a los congresos, sino que florece durante todo el año. Ahora nos damos cuenta por fin de la riqueza y variedad que atesoramos y de lo estúpido que era buscar sólo la unidad económica. ¡Fijaos en cómo ha decrecido la producción de basura desde que se nos ha pasado la fiebre comunista! ¡Mirad qué hermosas son nuestras ciudades ahora que nadie utiliza el coche para desplazarse! ¡Mirad cómo la naturaleza nos agradece nuestros esfuerzos! Los ríos y los lagos levantan cabeza. No hay mareas negras amenazando nuestras costas. Los bosques, que ya dábamos por muertos, se están renovando. El problema de las drogas es cosa del pasado. Y parece que hasta el agujero de la capa de ozono va a cerrarse sobre nuestras cabezas…"


Mi sueño de Europa___Günter Grass___Artículos y opiniones

Arde Roma


Rome is burning", he said as he poured himself another drink, "yet here I am knee deep in a river of pussy." "Here it comes", she said to herself, another self-centered whiskey soaked guy talking about how fucking great everything was in the past and about how all us poor souls born too late to see the Rolling Stones at where ever or snort the good coke they had at Studio 54. How we all just missed out on practically everything worth living for, and the worst part was, she agreed with him. "Here we are", she thought, at the edge of the world, and all of us are so desperate to feel something, anything that we keep falling into each other and fucking our way towards the end of days

Californication___Primera temporada___Episodio 6

Foto de Giampaolo Macorig en Flickr

La autopista del sur



"Trepado en el techo del Simca, el alegre vigía tuvo la impresión de que el horizonte había cambiado (era el atardecer, un sol amarillento deslizaba su luz rasante y mezquina) y que algo inconcebible estaba ocurriendo a quinientos metros, a trescientos, a doscientos cincuenta. Se lo gritó al 404 y el 404 le dijo algo Dauphine que se pasó rápidamente a su auto cuando ya Taunus, el soldado y el campesino venían corriendo y desde el techo del Simca el muchacho señalaba hacia adelante y repetía interminablemente el anuncio como si quisiera convencerse de que lo que estaba viendo era verdad; entonces oyeron la conmoción, algo como un pesado pero incontenible movimiento migratorio que despertaba de un interminable sopor y ensayaba sus fuerzas. Taunus les ordenó a gritos que volvieran a sus coches; el Beaulieu, el ID, el Fiat 600 y el De Soto arrancaron con un mismo impulso. Ahora el 2HP, el Taunus, el Simca y el Ariane empezaban a moverse, y el muchacho del Simca, orgulloso de algo que era como su triunfo, se volvía hacia el 404 y agitaba el brazo mientras el 404, el Dauphine, el 2HP de las monjas y el DKW se ponían a su vez en marcha. Pero todo estaba en saber cuánto iba a durar eso; el 404 se lo preguntó casi por rutina mientras se mantenía a la par de Dauphine y le sonreía para darle ánimo. Detrás, el Volkswagen, el Caravelle, el 203 y el Floride arrancaban, a su vez lentamente, un trecho en primera velocidad, después la segunda, interminablemente la segunda pero ya sin desembragar como tantas veces, con el pie firme en el acelerador, esperando poder pasar a tercera. Estirando el brazo izquierdo el 404 buscó la mano de Dauphine, rozó apenas la punta de sus dedos, vio en su cara una sonrisa de incrédula esperanza y pensó que iban a llegar a París y que se bañarían, que irían juntos a cualquier lado, a su casa o a la de ella a bañarse, a comer, a bañarse interminablemente y a comer y beber, y que después habría muebles, habría un dormitorio con muebles y un cuarto de baño con espuma de jabón para afeitarse de verdad, y retretes, comida y retretes y sábanas, París era un retrete y dos sábanas y el agua caliente por el pecho y las piernas, y una tijera de uñas, y vino blanco, beberían vino blanco antes de besarse y sentirse oler a lavanda y a colonia, antes de conocerse de verdad a plena luz, entre sábanas limpias, y volver a bañarse por juego, amarse y bañarse y beber y entrar en la peluquería, entrar en el baño, acariciar las sábanas y acariciarse entre las sábanas y amarse entre la espuma y la lavanda y los cepillos antes de empezar a pensar en lo que iban a hacer, en el hijo y los problemas y el futuro, y todo eso siempre que no se detuvieran, que la columna continuara aunque todavía no se pudiese subir a la tercera velocidad, seguir así en segunda, pero seguir."

Fragmento de La autopista del sur___Julio Cortázar


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