Go play the game



"So look see the sights
The endless summer nights
And go play the game that you learnt
From the morning"


Nick Drake___From the morning

Mi verdad (un poema frívolo)


Esperé,
y ahora,
con todo el derecho
y honestidad,
escribo sin ensuciar
la hoja en blanco
con técnicas tramposas.
La sinceridad de estas letras
ya de por sí las dignifica.
La ausencia de artefactos
las coloca muy cerca de la verdad.
Qué verdad, ya (yo también me lo pregunto)
Pues mi verdad

Hermano



George Winston___Too much between us

La madera de los muebles es caprichosa esta noche. Mientras oigo sus quejumbrosos chasquidos tu respiración apacible y cansada me inspira una marea espesa que bate el mar del sueño con actitud paciente y lenta. Pienso en las literas, en las peleas, en nuestra infancia compartiendo tantas cosas que hace tiempo sustituimos por otras tan inútiles e inservibles cuando de lo que se trata es de sobrevivir como hermanos.
Te oigo respirar y pienso que tu bondad sólo es comparable a una tristeza que ya no sé si atribuirte, que yo, hoy huésped y testigo de tus ronquidos, vivo de esa materia hecha de tristeza y sueño deseando que la vida no nos separe nunca y que el paso del tiempo, marcado hoy por estos muebles, sea el mismo para ambos, al menos tanto como sea posible.

De lo común y lo propio



Va finalizando esta historia.

La hoja de guarda es exactamente
vestigio y símbolo del universo naúfrago
que desde hace un tiempo
sólo me pertenece a mí.
Hace ya mucho también
que derivo en un mar de parcialidad,
que los puntos de unión
-muchos pero etéreos-
soportan estructuras distintas,
aisladas por el tiempo y sus efectos.
Hoy toca definitivamente
romper el teatro de la ausencia,
emprender acciones que nos devuelvan a la pureza,
a los territorios vírgenes del alma.
Hoy toca hacer la maleta y huir a las ciudades,
esas en las que nuestro amor no estará jamás


Sin concesiones


Algo pasa con este tiempo sin concesiones,

con esta noria de intensidad furiosa y salvaje.
Por otra parte son delicados sus satélites
y de ecuánime belleza las marcas de arena y espacio
amontonadas apocalípticamente
en los vestíbulos,
delimitadores de esta orilla
definitivamente efímera.
Pecados y faltas, errores añejos,
todo eso ya está formado.
Y es ahora
-confluencia extraña, transición turbadora-
cuando nos toca pasar por caja, muchas veces,
y sentir la intensidad que fluctúa y que sigue,
la tensión irresistible ,
usurera bandida de nuestros septiembres.

Permanencia

Es denso el desánimo respirado a bocanadas de madera negra, como la atmósfera febril de nuestro planeta, el pesado mirar hacia el horiz...