28 nov. 2010

Huir jamás


Despreciar el presente

es renunciar a un reino,
escupir en la alfombra voladora
con la que sobrevolamos
el abismo



23 nov. 2010

La recompensa


Puede que, alguna vez, mientras fuimos continentes en calma, nos haya asaltado de repente la intuición de un futuro ennegrecido. Si efectivamente pasó fue tan efímero como la captura de los vientos dentro de la tempestad y ser conscientes del fugaz desfilar del tiempo tampoco nos asegura ninguna felicidad en beneficio. Ahora sí, cuando estamos precisamente en ese reverso tenemos ciertas facultades. Se visten de creatividad o tesón, de filosofía directamente extraída de nuestros pequeños infiernos diarios. Puede que haya otros métodos, qué fue de la perspectiva, dónde está la conciencia cómica que nos hace un poco más libres cuando nos subyuga el miedo. Es importante saber que cuando estamos mal nuestro existencialismo es la inercia al final de bajada, la recompensa.


13 nov. 2010

Antiadivinanza



Yo no escribo adivinanzas
Ya hay suficientes enigmas
en el mundo
como para esconder
el amor detrás de una cortina de mentiras


10 nov. 2010

Fuegos fatuos

LN Granada___Supersubmarina


Por el día

voy recogiendo,
como un coleccionista,
los asombros que disemina tu recuerdo
Al llegar la noche
los guardo uno a uno
desordenándolos a propósito
entre las sábanas,
y más tarde,
cuando no hay mucho más
que espejos en la madrugada,
me despiertan unas cosquillas insoportables,
son los asombros encendiéndose
como cerillas diminutas,
traviesos fuegos fatuos
portando el mensaje maravilloso
de tu sonrisa

8 nov. 2010

Poesía


La violencia es como la poesía, no se corrige

No puedes cambiar el viaje de una navaja
ni la imagen del atardecer imperfecto para siempre

Entre estos árboles que he inventado
y que no son árboles
estoy yo


Roberto Bolaño
La universidad desconocida

Poema de la página 88

2 nov. 2010

De lo cómico (Sólo hay ofensa si se ignora que la dignidad es una ficción)


"El mundo es una ilusión, un escenario en el que todos tenemos frases que decir y un papel que representar. Cierta clase de actores, al reconocer que están en una obra, seguirán actuando a pesar de todo; otra clase de actores, escandalizados de descubrir que están participando en una mascarada, tratarán de irse del escenario y de la obra. Los segundos se equivocan. Se equivocan porque fuera del teatro no hay nada, ninguna vida alternativa a la que uno pueda incorporarse. El espectáculo, al igual que el teatro kafkiano de Oklahoma, es, por así decirlo, el único que hay en la cartelera. Y lo único que uno puede hacer es seguir representando su papel, aunque tal vez con una nueva conciencia, con una conciencia cómica"

Fragmento de Dietario voluble
Enrique Vila-Matas