30 may. 2007

28 may. 2007

Perfección singular


"Había parecido que era el principio de la felicidad, y a Clarissa la conmociona todavía, más de treinta años después, que era la felicidad; que la experiencia completa residía en un beso y un paseo, la previsión de una cena y un libro. La cena está ahora ya olvidada; hace mucho tiempo que Lessing ha sido eclipsada por otros escritores; y hasta el sexo, una vez que ella y Richard alcanzaron ese punto, fue ardiente pero desmañado, insatisfactorio, más afable que apasionado. Lo que sobrevive es un beso al atardecer sobre un espacio de hierba muerta, y un paseo alrededor de un estanque mientras los mosquitos zumbaban en la creciente oscuridad del aire. Perdura aquella perfección singular, y es perfecto en parte porque en aquel tiempo parecía claramente prometer algo más. Ahora lo sabe: aquél fue el momento, justo encontes, no ha habido ningún otro."

Las horas. Michael Cunningham

22 may. 2007

15 may. 2007

We never change


I wanna live life, never be cruel,

I wanna live life, be good to you.

I wanna fly, never come down,
And live my life,
And have friends around.

We never change, do we?
We never learned to leave,
So I wanna live in a wooden house,
I wanna live life, always be true,
I wanna live life, and be good to you,
I wanna fly, and never come down,
And I live my life, and have friends around.


We never change do we? No, no,
We never learned to leave,
So I wanna live in a wooden house,
Where making more friends would be easy.

O I don't have a soul to save,
Yes, and I sing of a single day,
We never change do we?
We never learned to leave.

So, I wanna live life in a wooden house,
Where making more friends would be easy,
I wanna live where the sun comes out


Lo peor de este post es que ya sucedió...
Aquí la mejor canción de la historia. Es del disco Parachutes de Coldplay

11 may. 2007

Aprender a pensar



“Estamos en un momento difícil al borde de la autodestrucción. Los científicos nos han dicho cuántos años nos quedan a menos que cambiemos nuestras costumbres y ambiciones. Es un momento ideal para recurrir a la literatura y ver si todavía tenemos tiempo de aprender a pensar.”

Es una cita de Albert Maguel, escritor
y la leí en el blog de Música es tres




7 may. 2007

1 may. 2007

La circulación de mi propia sangre, el engranaje del amor y la modificación de la muerte o La medida exacta




"En la parte inferior del escalón, hacia la derecha, vi una pequeña esfera tornasolada, de casi intolerable fulgor. Al principio la creí giratoria; luego comprendí que ese movimiento era una ilusión producida por los vertiginosos espectáculos que encerraba. El diámetro del Aleph sería de dos o tres centímetros, pero el espacio cósmico estaba ahí, sin disminución de tamaño. Cada cosa (la luna del espejo, digamos) era infinitas cosas, porque yo claramente la veía desde todos los puntos del universo. Vi el populoso mar, vi el alba y la tarde, vi las muchedumbres de América, vi una plateada telaraña en el centro de una negra pirámide, vi un laberinto roto (era Londres), vi interminables ojos inmediatos escrutándose en mí como en un espejo, vi todos los espejos del planeta y ninguno me reflejó, vi en un traspatio de la calle Soler las mismas baldosas que hace treinta años vi en el zaguán de una casa en Frey Bentos, vi racimos, nieve, tabaco, vetas de metal, vapor de agua, vi convexos desiertos ecuatoriales y cada uno de sus granos de arena, vi en Inverness a una mujer que no olvidaré, vi la violenta cabellera, el altivo cuerpo, vi un cáncer de pecho, vi un círculo de tierra seca en una vereda, donde antes hubo un árbol, vi una quinta de Adrogué, un ejemplar de la primera versión inglesa de Plinio, la de Philemont Holland, vi a un tiempo cada letra de cada página (de chico yo solía maravillarme de que las letras de un volumen cerrado no se mezclaran y perdieran en el decurso de la noche), vi la noche y el día contemporáneo, vi un poniente en Querétaro que parecía reflejar el color de una rosa en Bengala, vi mi dormitorio sin nadie, vi en un gabinete de Alkmaar un globo terráqueo entre dos espejos que lo multiplicaban sin fin, vi caballos de crin arremolinada, en una playa del Mar Caspio en el alba, vi la delicada osadura de una mano, vi a los sobrevivientes de una batalla, enviando tarjetas postales, vi en un escaparate de Mirzapur una baraja española, vi las sombras oblicuas de unos helechos en el suelo de un invernáculo, vi tigres, émbolos, bisontes, marejadas y ejércitos, vi todas las hormigas que hay en la tierra, vi un astrolabio persa, vi en un cajón del escritorio (y la letra me hizo temblar) cartas obscenas, increíbles, precisas, que Beatriz había dirigido a Carlos Argentino, vi un adorado monumento en la Chacarita, vi la reliquia atroz de lo que deliciosamente había sido Beatriz Viterbo, vi la circulación de mi propia sangre, vi el engranaje del amor y la modificación de la muerte, vi el Aleph, desde todos los puntos, vi en el Aleph la tierra, vi mi cara y mis vísceras, vi tu cara, y sentí vértigo y lloré, porque mis ojos habían visto ese objeto secreto y conjetural, cuyo nombre usurpan los hombres, pero que ningún hombre ha mirado: el inconcebible universo. "

El Aleph. Jose Luis Borges