28 may. 2007

Perfección singular


"Había parecido que era el principio de la felicidad, y a Clarissa la conmociona todavía, más de treinta años después, que era la felicidad; que la experiencia completa residía en un beso y un paseo, la previsión de una cena y un libro. La cena está ahora ya olvidada; hace mucho tiempo que Lessing ha sido eclipsada por otros escritores; y hasta el sexo, una vez que ella y Richard alcanzaron ese punto, fue ardiente pero desmañado, insatisfactorio, más afable que apasionado. Lo que sobrevive es un beso al atardecer sobre un espacio de hierba muerta, y un paseo alrededor de un estanque mientras los mosquitos zumbaban en la creciente oscuridad del aire. Perdura aquella perfección singular, y es perfecto en parte porque en aquel tiempo parecía claramente prometer algo más. Ahora lo sabe: aquél fue el momento, justo encontes, no ha habido ningún otro."

Las horas. Michael Cunningham

1 comentario:

Estefania dijo...

siempre nos damos cuantas de que "aquel era el momento "cuando ha pasado...

gran parrafo

saludoss