Juntos


De repente quiero una Lisboa
también de sol,
o un campo interminable
como un desierto verde.
Quiero una ribera, un Tajo,
un vaso de agua
dentro de una tormenta.
Quiero todo eso y más,
recuerdos disfrazados de prospección
o fantasía o imaginación:
tabula rasa
Me calmo, me asiento de nuevo,
pacientemente en el presente,
en esta roca fría, en este Pessoa,
en el domingo ascético
o aspirante a ello, que
a fin de cuentas, me quiere tanto
como yo a él,
porque estamos llamados a sobrevivir
juntos


4 comentarios:

la chica de las biscotelas dijo...

mmmm, este fin de semana he hecho un curso de flores de Bach, para ver que era eso, y por lo que veo, a tí como a mí se te está moviendo la clematis últimamente...

LatitadeAlmendras dijo...

Yo ya voy queriendo a los domingos, y cuando me doy cuenta, sonrío por ti.

Un día será lisboa, Tin.

Ya mismo está aquí marzo.

Mua!

v V¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨ polarporn dijo...

los domingos son como los pimientos del padrón...

Rocío dijo...

Benedetti dijo que si algún día se suicidaba lo haría en domingo.
Son desoladores.

Buen blog.

Cállate

En la tremenda cháchara el silencio consiguiente bastará para callarnos. Sabremos a quien respetar cuando la mirada común caiga sobr...