Cabe esa posibilidad


Sudáfrica. Cape Town. 2am. En el enorme loft de la quinta planta empieza a evolucionar un techno bailongo, maleable, sutil. Por los ventanales se filtra una luz tímida y aterciopelada. La luz de la luna llena africana. El tono pálido parece contradecir la certeza de una agradable sensación tropical de música y vaivén y cuerpos meciéndose al vaivén de la música. Desde la terraza, se ven muy abajo los faros de la ciudad que tintinean alegremente en nuestros ojos a causa de los cócteles y la cerveza. Alcohol. Efluvios que tejen un presente ajeno, casi cinematográfico. Hay un decálogo tácito, un circuito de beber y sudar. Sonreir, jugar, comer, bailar sin previsiones ni perversiones, sin señales horarias, sin mañanas. Sólo el arco que la luna va trazando en el cielo limpio nos puede engañar haciéndonos creer que todavía existe aquello que una vez llamamos tiempo. Nada parece haber más que el oblicuo skyline de la ciudad, la terraza, la luna y el cielo. Tenemos la extraña esperanza de que no exista nada más que este piso amplio y oscuro. Es más, cabe la posibilidad de que, en el shock del cambio, cuando salgamos ahí afuera y la música aún resuene sorda en nuestra cabeza contemplemos un mundo nuevo reinventado sin pretenderlo a lo largo de esta embriagadora noche de verano. Un regalo de reyes para la humanidad.

Siempre cabe esa posibilidad.


7 comentarios:

Elisa dijo...

Que envidia de noche y de fiesta...creo que por un segundo me he sentido borracha leyendo tu texto. Magnífico ambiente Tin...besitos!

belalugosisdead dijo...

yo quiero una noche asi
de las pletoricas

Isra dijo...

"La luz de la luna llena africana"

todo es tan sugerente... q envidia:)

fag dijo...

ya ves.
noches de estas son universales.
a) la has vivido.
b) puedes recordarla.

brutal.

un abrazo troN

Herzeleid dijo...

Wow, Tin. Te aplaudo, casi he olido el aire del loft.

:)

JORGE MASEDA dijo...

Habeis estado en Africa sin mi? jeje... echo de menos "tomar, beber, hidratarme, chumar, hincar el codo" con todos vosotros, eso y un millón de cosas más, espero hacerlo más pronto que tarde. Saludos hermano!

Verònica dijo...

còmo me gustaria sentirme asi, en un lugar asi... es impresionante la cantidad de veces en que necesitamos sentir si o si solamente el hoy, que ayer y mañana no importen, que ni siquiera existan.. pocas veces lo logramos pero son sin dudas las mas disfrutables.. se detiene el mundo y uno saborea esos minutos de felicidad. me gustò mucho el texto. lo leì en vaivèn. beso, Vero.

Permanencia

Es denso el desánimo respirado a bocanadas de madera negra, como la atmósfera febril de nuestro planeta, el pesado mirar hacia el horiz...