23 ene. 2010

Vocación


Abrir los ojos. Y ver

sin falta ni sobra, a colmo
en la luz clara del día
perfecto el mundo, completo.
Secretas medidas rigen
gracias sueltas, abandonos
fingidos, la nube aquella,
el pájaro volador,
la fuente, el tiemblo del chopo.
Está bien, mayo, sazón.
Todo en el fiel. Pero yo...
Tú, de sobra. A mirar,
y nada más que a mirar
la belleza rematada
que ya no te necesita.

Cerrar los ojos. Y ver
incompleto, tembloroso,
de será o de no será,
-masas torpes, planos sordos-
sin luz, sin gracia, sin orden
un mundo sin acabar,
necesitado, llamándome
a mí, o a ti, o a cualquiera
que ponga lo que le falta,
que le dé la perfección.

En aquella tarde clara,
en aquel mundo sin tacha,
escogí:
el otro.
Cerré los ojos


Vocación___Pedro Salinas



El tiempo se parte en dos cuando nos vemos en la situación de elegir. Todos tenemos nuestra propia percepción del mundo y en función de ella nos vemos ante la encrucijada moral de tomar las decisiones. Yo también cerré los ojos y escogí el otro mundo. Pero fue en una tarde oscura...

1 comentario:

CAÓTICA dijo...

Pedro Salinas, uno de mis preferidos...
a mi me encantan las tardes oscuras, las decisiones que parecen las equivocadas.
Saludos, un placer, como siempre.