Miguel Delibes (1920-2010)


Supongo que hay un Delibes para cada uno de nosotros. Dime, ¿tú qué le pides a una novela? Él supo universalizar lo local, allanar el conjunto de conceptos primarios que recorren la vida de las personas. Según los lectores, su lenguaje literario se acerca o no a nuestro lenguaje cotidiano pero siempre la identificación con el sentimiento humano fue total. Lo importante es el conjunto de todos esos trazos que perfilaron el sentimiento humano, toda la humanidad intercalada en la belleza de sus letras. Leí El camino en una cabaña que mi hermano y yo construimos en lo alto de un plátano, lloré varias veces la sensibilidad demoledora de Señora de rojo sobre fondo gris, descubrí la novela española renovada y la sátira en Cinco horas con Mario. Después, en la gravedad de su enfermedad, esperé su muerte como quien espera que se vaya un abuelo. Por fin un día se liberó muy cerca de los idus de marzo.

Resumo: no se va un cualquiera, él supo conjugar el provincianismo y la ciudad, la caza y la ecología, la imagen castellana conservadora con el aperturismo tanto literario como ideológico, el azul y el gris, la luz y las sombras. Delibes fue y se fue sin hacer ruido, siempre humilde, siempre situándose mucho más atrás de lo que su fama presuponía.

Los funerales son ruidosos. Miguel seguramente hubiera preferido el vals de los bosques y los ríos, la coreografía de las perdices en el aire, el susurro de su tierra castellana interviniendo en el tiempo que le tocó vivir.

Hasta siempre maestro.

5 comentarios:

LatitadeAlmendras dijo...

Tengo que hacerme con ese de la "Señora de rojo sobre fondo gris".
Y con más.

"El camino", es el patio de mi casa un verano adolescente.

Un beso

Sphynx Red dijo...

"Al palpar la cercanía de la muerte, vuelves los ojos a tu interior y no encuentras más que banalidad, porque los vivos, comparados con los muertos, resultamos insoportablemente banales."

Pardiez dijo...

He de confesar que nunca me acabó de arrastrar.
Quizás fue la época en la que me cogió, quizás no lo abordé con las ganas suficientes...

Pero es innegable su grandeza.
Creo que volveré a él, con tiempo.

Herzeleid dijo...

No podía faltar tu pequeño gran monumento al maestro,lo sabía ;)

Yo me topé por casualidad con su "Príncipe destronado" a eso de los 10 años, y me encantó. Después de aquello solo he leído "Los santos inocentes", y disfruté mucho.

¿Qué le pides tú a una novela? ¿Que sea de Delibes?xD La verdad es que no sé cómo contestar a tu pregunta...Quizá que me rescate.

Julia dijo...

traté de ir a valladolid aquella mañana para ver su cadáver, pero no fuí...

ese viaje habría sido una buena novela para mi gusto.

Cállate

En la tremenda cháchara el silencio consiguiente bastará para callarnos. Sabremos a quien respetar cuando la mirada común caiga sobr...