17 oct. 2010

Guarda ríos


Allá los árboles y aquí mismo el agua y la hojarasca se encargan de manifestar un otoño negligente que por fin se asoma casi en los idus de octubre. Una marcha fúnebre de hojas secas baja con la corriente como si la materia inerte también necesitase del mar para dignificar su final. Yo me dedico a ser testigo silencioso de estos acontecimientos. Vigilo las lanchas que ahora se bambolean con el estremecimiento del viento. Registro la subida y la bajada de la marea. Hago un escrutino periódico del cielo. En cierta manera soy el guarda ríos de este estuario calmado y frío. Pronto habrá menos luz y ya no estaré aquí para salvaguardar la tarde.

Ya está desapacible: voy a abandonar el río a su suerte. Sigo mi camino hacia al mar


5 comentarios:

fag dijo...

"se encargan de manifestar un otoño negligente que por fin se asoma casi en los idus de octubre."
j-o-d-e-r

high level tío.
fucking high level.

gran poema en prosa.
enorme.

fag dijo...

en plan repelente decir que sería sigo mi camino hacia "el" mar... y que falta el punto final.

jiji

abrazo tron

la chica de las biscotelas dijo...

que preciosiosidad, y que gran profesion esa de ser guarda rios! (sigo sin tildes, y ademas sin sonido... el otoño esta llegando, tambien para mi ordenador!)

Isra dijo...

precioso cuadro
no escribiste un texto, pintaste una obra de arte, Tin.
Se me hace raro oíros hablar de otoño mientras yo empiezo a vislumbrar la primavera porteña, además de haberla visto surgir en latitudes q me eran desconocidas...
Me siento raro en octubre y cada vez con más calor...

Abrazo

JORGE MASEDA dijo...

Oh! GRANDE!
de lo mejor,
increible,
un abrazo!