Cielo





Tú, cielo de Cohen etéreo,
dónde están tus nimbos,
a dónde vas allende en bloque,
llevando tus aguas
sin siquiera una mirada perentoria
a las brasas del fuego que abandonas.


Cielo de Waits, cielo de Miles Davis,
cuándo sonarán otra vez
tus trompetas en mi pecho,
cuándo volverás
a esta punta de mar afilada
a legitimar para siempre
las tormentas.


Cielo de Cave, cielo de George Winston,
a dónde llevas
tu solar deshabitado de cigüeñas,
la nación de solo aire,
la diáspora ovillada de tus nubes.


Dime,
dónde estarán tus nimbos,
dónde tu barriga de agua y viento,
dónde posas el abrazo de horizontes
de la tierra hecha a tu medida.




1 comentario:

Il Gatopando dijo...

Eso me pregunto yo también, ¿dónde estarán los nimbos? Hace semanas que los espero, que los imploro a un cielo que, sin embargo, un día tras otro, se burla de mí y que, a mis ruegos, responde con una sonora carcajada azul.

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