De ambos lo nuestro



De mí, tus ojos verde Torbas
ajustados al cielo de un poema.
De ti, mis cabos sueltos,
tu mirada clínica sobre las maldades
de mi cuerpo.

De ti, el suelo que fecundas y
tus llamadas en el mar arrebolado,
la risa que asola una escueta tristeza
al otro lado de las líneas.

De mí y de ti, los silencios ad hoc:
la cordillera que nos separa
repartida entre el trémulo
y los chubascos.

De ti y de mí, de nuevo,
las cucharas en la cama,
la carta blanca para vivir
con la tranquilidad que da
ser amado.

De nosotros el aura,
de ambos lo nuestro.
 

1 comentario:

LEGR dijo...

Hermoso sentimiento.
Cuidemos la tranquilidad que da ser amado y cuidémonos de ella.

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