27 abr. 2010

Humo




¡Humo!, grita

y las vocales se evaporan sustanciales

en el aire

Su lucha es cerciorarse del tiempo

custodiar la vigencia, los sentidos,

aprender



!Humo¡

y la hache y la eme se asientan

en la playa de la luna

y al paso de los años

forman las esfinges que todo lo ven

en el oscuro universo



Ha pasado el tiempo

Ahora sabe que dijo humo una vez,

al principio,

y después año tras año.

Sabe que ahora conoce

los trucos del mal

y los senderos del bien,

lo que necesita saber quien

quiere morir en paz

habiendo conocido la mecánica del humo

y el sentido pleno

de un cielo adornado de estrellas


3 comentarios:

Isra dijo...

tan críptico como esas esfinges, tan sensorial como siempre
conocer el sentido del cielo lleno de estrellas es un buen final, tras años de humo...

Manuela dijo...

.."quiere morir en paz"...

te felicito!

Pardiez dijo...

La mecánica del humo es compleja, pero dominar sus vaivenes es clave para el camino

O eso creo

En cuanto a mis disquisiciones narrativas, creo que la única solución es la de seguir con otro relato, otra corriente, surcando permanentemente ese mar de las historias que a todos nos tiene hechizados