Habitación de agua


Una habitación de agua

dentro de mi habitación
de cemento
Un contraste, quizá una pantalla, una caverna...
(Pero eso es otro asunto
así que contaré lo
estrictamente cierto)

Veo
la playa el domingo
Vienen, sólo de ida,
unas olas graciosas y cojas
que intentan llegar
a trompicones
hasta mi ventana
Los arcos imperfectos de espuma
traen la resaca casi hasta aquí
Creo que puedo estirar las piernas
y mojar los pies en la orilla,
respirar
silbar
ser silencio subyugado
por la orquesta del mar

Un ser valiente se adentra
en la jungla de olas y espuma
Llamaré Dominico a mi amigo anónimo
y terminaré este poema de la debilidad

Muchacho, qué envidia te tengo
desde mi ventana en el sur

4 comentarios:

d Troya dijo...

Creo que, a los que hemos crecido cerca, el mar nos vuelve débiles en su ausencia, pero después de respirarlo unos minutos, las pilas se cargan una buena temporada.

besucos!

BLIS dijo...

que envidia en tu sur
ahora estoy en el centro
con ganas de acercarme al borde
quien pudiera tener esa habitacion de agua...
muy bonitas las imagenes que sugieres
muy visuales
me da envidia sana ^^

LatitadeAlmendras dijo...

Que ganas de playa y mar me has dado.
Ay, Tin!
Yo sé que no es lo mismo...pero no te quedan muy lejos algunas playas del sur...acércate. Algo de bien te harán, no?
Voy contigo.

Mua.

Vanity dijo...

Minimalista, con detalle y reflexión desapegada, buen ejercicio, dude.


Un abrazo,

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En la tremenda cháchara el silencio consiguiente bastará para callarnos. Sabremos a quien respetar cuando la mirada común caiga sobr...