13 ene. 2009

Fue el mar



Primero fue un pozo, un muro, una ola
Después fue un charco bombardeado de lluvia
Un arco iris, cordillera de nubes
Una plaza, la república de tu ausencia
Olor a mar, tierra mojada

Después fue huída

Un paseo por las calles, unas notas tristes
(El ocaso del siglo, la alborada que vino)
Luego fue una tarde de miedo en el sol
Fue la luna, el techo infinito, la complicidad de los astros
Los adoquines de arena invisibles

Entonces fue la sal

El susurro de la marea

Y finalmente...

el mar

Y siempre es el mar
El fantasma
El aullido
Y el trueno
El palacio donde se mecen mis recuerdos


3 comentarios:

Elisa dijo...

que bueno...el charco bombardeado de lluvia. Me ha gustado mucho, hay vida propia entre tus palabras...

Isra dijo...

me encantó, preciosa metáfora. cuantas cosas evoca el mar!

Julia dijo...

que bonitoooo...
El mar es hermoso, más allá de que lo escribas como un estado emocional duro, triste, solitario, decadente, e infinito. El conjunto de todo eso es hermoso inevitablemente...