27 ene. 2009

Prosa mañanera y tontorrona


Las rendijas de luz se cuelan en la penumbra, avanzan a velocidad de amanecer hasta que siento el calor del astro naciendo en los párpados. Y me despierto, y me quedo extrañamente suspendido en el recuerdo y hasta el recuerdo mismo me parece ajeno. El tiempo, el viento, las playas donde flotaba tu pelo. Supongo que éramos extraños entretenidos en el dolor y en el mar, que no hicimos caso de las señales que dibujamos con inocencia en la repetición de los días y las noches. Ahora sólo tenemos la erosión del tiempo, las partículas que se difuminan y que apenas llegamos a vislumbrar desde el compartimento estanco de nuestras vidas.

6 comentarios:

Julia dijo...

cómo te gustan las luces chaval...!
jejeje
besos

Elisa dijo...

Sabes lo que hubo...y sabes lo que hay...pero quién sabe lo que traerá el viento del futuro?

Muy lindo, gracias!
besitos

Isra dijo...

pq la playa es tan hijaputa? pq siempre juega esa clase de pasadas q luego hacen q sufras de esa manera?
en fin, las historias se repiten, no?

q te siga gustando jugar con la luz:)

saludos!

Verònica dijo...

bueno de tontorrona no le ecnuentro nada a tu prosa mañanera.. me gustò la expresiòn acerca del tiempo como erosiòn.. y si, a veces es eso tan solo lo que queda alli donde caben los recuerdos de lo que no ha de volver...
"al lugar donde has sido feliz no debieras tratar de volver".. lo cantò Sabina y yo se lo creì.. un beso, Vero.

Ave Mundi Luminar dijo...

Lo tontorrón sería no poder apreciar (de vez en cuando) que hay momentos que están llenos de todo lo que hace falta...

fag dijo...

uh, lo de "compartimento estanco" me ha gustado realmente.

abrazos troN