28 ene. 2009

Historia de una debacle



Catastrophe and the cure___Explosions in the sky


Primero fue un soplo espontáneo y sutil, como una levísima agresión, una intersección única. Después cambió a tientas, abandonó en el camino el vestido etéreo de sus inicios y se hizo una fuerza firme y musculosa. Se limaron sus vértices como la marea lima los peñascos en los estuarios de los ríos. Con el día a día se superó, se multiplicó con las fiestas y los domingos. Así existió hasta que comenzó a madurar, envejeció con la belleza de lo perdurable. Se afianzó poco a poco hasta que se supo ambicioso, valiente, parcial. Tomó vuelo, ascendió muchos peldaños de aire y planeó. Disfrutó, sonrió en las alturas y finalmente se estrelló de súbito en la nada en un acto de causas poligonales.






En la calma postnuclear floreció un sentido, y otro y otro... En una cuenta atrás salió del susto y la inconsciencia. Se estiró, lloró como si hubiera muerto, como sentirse solo y perdido en lo más profundo del universo. Así estuvo lo que parecieron siglos de desolación y de pena. Un día, o una vez, nunca se supo cuándo, escapó de todas las alertas que lo atrapaban, fue un traidor o un ladrón, un naúfrago exhausto en la orilla. Se levantó cojeante y poco a poco se fue volviendo invisible. Vio con indiferencia cómo se convertía en débiles bifurcaciones sin forma, se entrelazó amargamente, se dobló en mil mitades y se fue roto y expulsado al ostracismo de algún punto escondido entre el norte y el sur.

Hoy no sabe, no sabe. Se debate entre el abandono y la gloria. Se persigue, intenta morderse la cola, se mutila, se muere, sabe que se muere.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Uff no hay palabras, ya te dije todas ayer...

Pero cada dia escribes mejor, maldito. jaja


un abrazo, Oh!

Elisa dijo...

Menuda debacle, sí...el final es tremendo, aunque no hace falta estar en las última para automutilarse, dimelo a mi...que me he mordido los dedos desde q soy pequeña..entre otras cosas, buffff...

Anyway, tu relato está genial